La escuela: un espacio para todos
(por la Lic. Claudia Ifran)
Al referirme a Escuela para todos, recuerdo indefectiblemente, el pensar de Comenio “educar a todos”. Entonces, otro aspecto importante de la escuela hace eco en mis neuronas: la igualdad de oportunidades y el aprender en la diversidad.
Si desde aquellos tiempos, la educación implica que el niño sea formado para desempeñarse con autonomía y poder responder a las demandas socio-culturales que el mundo postmoderno le impone, por qué todavía estamos hablando de inclusión educativa.
Al referirme a Escuela para todos, recuerdo indefectiblemente, el pensar de Comenio “educar a todos”. Entonces, otro aspecto importante de la escuela hace eco en mis neuronas: la igualdad de oportunidades y el aprender en la diversidad.Si desde aquellos tiempos, la educación implica que el niño sea formado para desempeñarse con autonomía y poder responder a las demandas socio-culturales que el mundo postmoderno le impone, por qué todavía estamos hablando de inclusión educativa.
Por qué seguimos viendo niños en edad escolar fuera de la escuela en los horarios escolares; hipotecando sus días de niñez en una esquina y esperando que algún piadoso le ofrezca una moneda. ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar las debilidades de este sistema educativo y hacernos cargo de la necesidad imperiosa de transformar las estructuras desde la innovación, para lograr educación de calidad para un país que quiere crecer?
La educación para todos requiere un cambio innovador que demuestre interés por propiciar el conocimiento desde el saber hacer y que equidad no sea una linda palabra sino una verdad tangible. Para que la escuela sea un lugar para todos, es necesaria una política de inversión edilicia, de recursos y sobre todo de profesionales idóneos comprometidos con la tarea y felices de desarrollarla.
La educación para todos implica capacitación continua, con igualdad de oportunidades para construir el conocimiento y desarrollar habilidades que permitan insertarse en un mundo laboral y social cada vez más exigente y demandante del manejo informático y el bilingüismo.
La escuela era desde su comienzo, la institución reconocida capaz de formar cuerpos y mentes; la que guiaba en el camino del bien, la que disciplinaba y ofrecía herramientas para llegar a ser independientes en el mundo adulto.
Entonces, aparecen más preguntas cuyas respuestas desconozco o no quiero ver. ¿Por qué los maestros tienen devaluado su prestigio profesional? ¿Por qué los padres cuestionan la tarea docente como expertos pedagógicos sin hacerse cargo de la propia tarea educadora? ¿Por qué en un país que quiere crecer, la educación solo es importante en los discursos políticos? Puedo seguir la lista…
Desde nuestro lugar de trabajo y con el amor que cada docente siente por la tarea y los niños, innovemos energías, estrategias y esperanzas para contribuir por pequeño que sea, a formar en serio la Escuela que queremos. Hagamos de la escuela un espacio para todos.
La educación para todos requiere un cambio innovador que demuestre interés por propiciar el conocimiento desde el saber hacer y que equidad no sea una linda palabra sino una verdad tangible. Para que la escuela sea un lugar para todos, es necesaria una política de inversión edilicia, de recursos y sobre todo de profesionales idóneos comprometidos con la tarea y felices de desarrollarla.
La educación para todos implica capacitación continua, con igualdad de oportunidades para construir el conocimiento y desarrollar habilidades que permitan insertarse en un mundo laboral y social cada vez más exigente y demandante del manejo informático y el bilingüismo. La escuela era desde su comienzo, la institución reconocida capaz de formar cuerpos y mentes; la que guiaba en el camino del bien, la que disciplinaba y ofrecía herramientas para llegar a ser independientes en el mundo adulto.
Entonces, aparecen más preguntas cuyas respuestas desconozco o no quiero ver. ¿Por qué los maestros tienen devaluado su prestigio profesional? ¿Por qué los padres cuestionan la tarea docente como expertos pedagógicos sin hacerse cargo de la propia tarea educadora? ¿Por qué en un país que quiere crecer, la educación solo es importante en los discursos políticos? Puedo seguir la lista…
Desde nuestro lugar de trabajo y con el amor que cada docente siente por la tarea y los niños, innovemos energías, estrategias y esperanzas para contribuir por pequeño que sea, a formar en serio la Escuela que queremos. Hagamos de la escuela un espacio para todos.
